Domingo, 10 de julio de 2016

Ayer presencié en directo por televisión, lo que jamás en la vida hubiese querido ver. Un hombre joven pasó de la vida a la muerte en un suspiro. Victor Barrio, un torero todo corazón y entrega en busca de cumplir sus sueños, fue alcanzado por el toro “Lorenzo” que, contra el suelo, le atravesó con el pitón la cavidad torácica, ocasionándole la muerte en el acto.

Fue algo tan instantáneo, tan  brutal, que pasadas 24 horas aún no he podido digerir. ¡Qué fina y frágil es la frontera entre la vida y la muerte!, ¡cuántas ilusiones volatizadas!, ¡cuánto dolor!

Que Dios te abra su Puerta Grande para que accedas a su presencia. Desde este humilde y desconocido blog, mi pequeña oración y mi solidaridad con el dolor de tu esposa, de tus padres, de tus amigos y allegados.

Descanse en paz, Víctor Barrio, torero cabal.


Publicado por corremundos @ 16:13
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