Domingo, 30 de junio de 2013

Cuando el 24 de octubre de 1862, antes de la finalización de las obras, la reina Isabel II inauguró la línea del ferrocarril Madrid-Cartagena, cuyo primer viaje de pasajeros sucedió el 1 de febrero de 1863, pocos podían pensar que estábamos ante el principio y el fin de la modernización del transporte por ferrocarril en la Región de Murcia.

La Estación de Tren de Cartagena, final de la línea Imagen: Estación de Cartagena.  https://www.regmurcia.com/

Ya en aquellos tiempos algunos tendidos férreos quedaron inconclusos y jamás entraron en servicio como ocurrió con la línea que habría de unir Totana, Mazarrón y Cartagena. Pero es a partir de 1949 cuando se aprueba el “Plan Guadalhorce” para la modernización de RENFE, cuando comienzan a olvidarse en Madrid que la Región de Murcia también existe. Ni este ni los sucesivos planes de inversión ferroviaria llegaron jamás a esta región. Así el tendido entre Chinchilla y Cartagena jamás fue desdoblado ni electrificado.  El día 1 de Enero de 1985 se cierra la línea Lorca-Baza, quedando incomunicada la región con Andalucía. 

Ni siquiera el luctuoso “accidente” del 30 de Junio de 2003, cuando un TALGO Madrid-Cartagena choca frontalmente con un mercancías, resultando 19 personas fallecidas y 50 heridas o mutiladas, consiguió que el gobierno central se mojara para definitivamente dotar a la región de un servicio ferroviario digno. El proyecto de la variante de Camarillas, que ha necesitado la inversión de doscientos millones de euros, se encuentra actualmente inacabado y abandonado. El EUROMED murió en Alicante, estación término a la que hace escasas fechas llegó también el AVE. No sabemos si este AVE llegará algún día a la Región de Murcia y a la ciudad de Cartagena. Pero si lo hace será a través de un absurdo y tortuoso trazado de rodeo a través de la serranía de Cuenca. 

Mientras tanto se carece de un servicio de cercanías entre Murcia y Cartagena que enlazaría en el doble sentido de Lorca y Alicante. Ahora el antiguo FEVE Los Nietos-Cartagena pasa a depender de RENFE, y ya no solo nos olvidamos de su ampliación hacia San Pedro del Pinatar o Cabo de Palos, sino incluso introduce incógnitas acerca de su futuro. 

Lo dicho, tenemos un ferrocarril propio del siglo XIX. Y es que a pesar de lo que dice la Constitución no todos los españoles somos iguales ante el Estado. Depende de dónde residamos. Y encima hemos de soportar la hipocresía plañidera de quienes están en primera línea de inversiones (v.g. Cataluña)


Publicado por corremundos @ 14:07
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