Domingo, 01 de enero de 2012

Lo curioso de esta crisis que sufrimos, es que hasta quienes somos ignorantes en economía hemos terminado por acostumbrarnos a los términos económicos que describen la situación. 

El nuevo gobierno español ha aprobado una serie de medidas de carácter económico mediante una subida de impuestos (IRPF e IBI), destinadas a rebajar el déficit público, que según se ha manifestado se sitúa para 2011 en el 8% del PIB, dos puntos por encima de lo que anunciaba el gobierno Zapatero. Y es que ha llegado el momento de coger el toro por los cuernos, tras el periodo de gobernación anterior, en que se nos vendía un país de las maravillas, con el maquillaje de leyes color de rosa. Un gobierno de ineptos que deja el país hecho un erial. 

Afortunadamente se garantizan las prestaciones sociales básicas, como sanidad, educación o pensiones. Las nuevas medidas, más allá de cualquier análisis, parecen totalmente necesarias, pero no son sino el primer paso del nuevo gobierno, porque aún son claramente insuficientes para solucionar el desfase. Sin duda llegarán nuevas y sangrantes medidas, y los ciudadanos, habremos de apretarnos el cinturón hasta el último ojal. 

2012 ha nacido en mal momento. Apenas tenemos para la leche materna, y los pañales habremos de lavarlos como antaño. Y lo peor es que estas medidas no suponen fomento de la economía ni creación de empleo. Eso dependerá de otras políticas, que el nuevo ejecutivo habrá de afrontar. Entre ellas, la reforma del sistema financiero y la reforma laboral, esta última con el consenso de patronal y sindicatos , porque de otra manera sería muy conflictiva. 

No me extraña que haya quien salude el cambio de año con un “¡feliz 2013!”, porque en este 2012 habrá que aplicar aquella vieja frase castellana: “¡Que Dios nos pille confesados!”. Yo por si acaso ya estoy desempolvando mi viejo cirio, para la próxima Semana Santa.


Publicado por corremundos @ 21:47
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