Domingo, 21 de marzo de 2010

Existe una idea extendida especialmente en c?rculos feministas de que la religi?n ha sido determinante en la ancestral postergaci?n de la mujer frente al hombre. Pero particularmente tengo la firme convicci?n que dicha postergaci?n no vino de la mano de la religi?n sino de las sociedades y culturas que nos precedieron, mientras que la religi?n cay? en el error de asumir en cierta medida esos postulados y a la postre fue utilizada como justificaci?n de la misma.

Remont?ndonos? a la historia de la creaci?n, la Biblia habla de que? ?los dos llegan a ser una sola carne.? (Gn. 2,24). Por tanto la mujer queda equiparada al hombre en dignidad y derechos. Ya en los Evangelios, observamos que en la?vida de?Cristo la mujer es siempre un personaje cercano y respetado. Las hab?a entre sus disc?pulos m?s cercanos:?"Mar?a la Magdalena, de la que hab?an salido siete demonios, Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes, Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes" (Lc, 8, 2-3).
Y en determinados momentos resuelve con sabidur?a situaciones de agravio y desigualdad, como cuando le plantean una lapidaci?n. ?Quien est? libre de pecado que tire la primera piedra? (Jn. 8,7).

En los Hechos de los Ap?stoles?y las Ep?stolas se citan los nombres de varias mujeres que colaboran activamente en los trabajos apost?licos y la tradici?n romana ha conservado el nombre de las primeras testigos del Evangelio: Pr?xedes, Pudenciana, Domitila, Prisca, Petronila, Sabina?
?Santa Catalina de Alejandr?a (Siglo III), fil?sofa, maestra y m?rtir

Pero la mayor?a de las culturas antiguas relegaron el papel social de la mujer, y la jud?a no fue una excepci?n. Y la religi?n se contagia de esa cultura. De ah? que se hable de la misoginia de San Pablo cuando expresa que ?el marido es cabeza de la mujer? (Efesios 5,23). Pero el propio San Pablo proclama su igualdad: "
ya no hay distinci?n entre?jud?os y gentiles;?esclavos y libres;?hombre y mujer" (G?latas 3, 28). , o tambi?n??Que el marido d? a su mujer lo que debe y la mujer de igual modo a su marido.? (I Corintios, 7,3).

Cuando en el siglo XII, se generaliza el matrimonio sacramental frente al g?tico germ?nico, la mujer gana en dignidad. Deja de ser una mera?mercanc?a de cambio,?para recuperar su personalidad y su?dignidad individual. As?, entre otras cosas, se deroga el repudio generalizado hasta esa fecha. El Catecismo de la Iglesia Cat?lica nos habla de "perfecta igualdad en tanto que personas humanas, y por otra, en su ser respectivo de hombre y de mujer"

Pero estamos en el siglo XXI. Y esa igualdad en dignidad de la mujer necesita de nuevos pasos que la hagan realidad de una vez por todas. Y hablo de no negarle a la mujer el derecho a las m?ximas responsabilidades dentro de la Iglesia. Si el Concilio Vaticano II, abri? el camino para la renovaci?n eclesial, los dos ?ltimos papados han optado por las v?as m?s tradicionalistas, por lo que esas esperanzas de la mujer se encuentran ahora mismo en v?a muerta.? Y esta (entre otras) es una de las cuestiones que la Iglesia habr? de afrontar m?s pronto que tarde


Publicado por corremundos @ 13:28
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