Domingo, 07 de marzo de 2010

El Boletín Oficial del Estado nos sorprendía hace unas fechas con el anuncio de la concesión de una subvención de 26.000 euros para la elaboración de un “Mapa de Inervación y Excitación Sexual en Clítoris y Labios Menores”.

Algo bueno tenían que hacer desde este gobierno de necios y demagogos. Y es que este ministerio del folklore socialista, llamado oficialmente Ministerio de Igualdad, a cuyo frente se encuentra la gaditana Bibiana Aido, ha debido pensar que es bueno dar alguna alegría a los españoles (aquí habría de poner “y españolas” para que el lenguaje fuese políticamente correcto), y qué mejor que conseguir un buen orgasmo.

Ya en el siglo I, un médico griego, Rufo de Éfeso, en su “Artis Medicae Principes” nos describía el clítoris femenino como órgano de placer. Ahora será la profesora Nieves Martín Alguacil de la Universidad Complutense de Madrid. Al parecer, y más allá de las pretendidas bromas del párrafo anterior, se trata de una investigación médica sobre tejidos que está orientada a la genitoplastia: un tipo de operación quirúrgica que sirve, entre otras cosas, para que las mujeres que han sufrido una ablación del clítoris, un cáncer o una mutilación por un problema con la episiotomía en el parto puedan recuperar algo de sensibilidad genital; algo de felicidad y de autoestima.

Quienes nacimos cuando el siglo XX doblaba su mitad, no recibimos educación sexual alguna. Sumidos en nuestra supina ignorancia, hubimos de descubrir por nosotros mismos, como eran las formas anatómicas de la mujer. Ardua tarea, hasta descubrir como jugar con ellas, como gozar con ellas.

Sobre esta ignorancia sexual, ya nos ofrecía en el siglo II un tal Longo de Lesbos, su novela “Dafnis y Cloe”; una narración con tintes eróticos, pero muy elegante en su crónica del nacimiento de la pasión carnal en unos adolescentes, en el instante en que, desnudos y bañándose en las aguas de un río, descubren las bellas formas de sus cuerpos.  Desde entonces otros muchos autores han recreado el mundo de la ignorancia sexual, teniendo como ejemplo más cercano a Ramón Pérez de Ayala en su magnífica novela “Los trabajos de Urbano y Simona”, cuya lectura recomiendo a quienes no la hayan leído.

Así pues, no teman las mentes pudibundas. Este mapa tendrá poca influencia en la vida sexual de los españoles, que seguirán descubriendo los misterios y los placeres del sexo en los gozosos juegos eróticos con su pareja.

Recuerdo un chiste que escuché hace algún tiempo. Van dos amigos hablando tranquilamente, cuando de repente, el primero se queda pensativo y le dice al segundo: “¿sabes?, estoy pensando yo, que mi novia tiene el clítoris como un melocotón, a lo que el amigo, sin entender nada, pregunta  ¿de suave? Y la respuesta es inmediata “ ¡¡ No, de sabrosón!!.


Publicado por corremundos @ 18:15
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