Domingo, 20 de diciembre de 2009

Hablo hoy sobre el caso de Aminatu Haidar , la independentista saharaui que ha permanecido durante 32 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, hasta que las autoridades marroquíes le han permitido regresar a su casa de El Aaiún. 
El Parlamento Europeo votará una resolución para pedir el regreso  de Haidar  (Imagen: PLATAFORMA DE APOYO A HAIDAR.) 
Para empezar hay una cosa clara: el problema de Marruecos con Aminatu Haidar, es sencillamente un problema de libertad de expresión, porque no hay ninguna connotación de violencia en su comportamiento. Pero en Marruecos los derechos humanos se entienden a conveniencia del rey Mohamed VI y su gobierno. 

Aminatu Haidar se convierte, pues, en exponente de una causa idealista y política que busca la autodeterminación e independencia del Sahara Occidental. Como es bien sabido este territorio administrado por España hasta Febrero de 1976, fue anexionado por Marruecos, a quien los acuerdos de Madrid de Noviembre de 1975, concedían la administración pero no la soberanía que pertenecía a la población saharaui. Contrariamente a lo acordado Marruecos practicó una política de hechos consumados, propiciando una masiva colonización de estos territorios y reprimiendo violentamente cualquier expresión de independencia. Para ello cuenta con el apoyo de Estados Unidos y Francia, tradicionales aliados del régimen alauita. 

En este sentido la huelga de hambre de Aminatu Haidar ha supuesto un buen altavoz internacional para su causa, pero por otra parte ha consolidado el apoyo franco-norteamericano a las tesis marroquíes, sin cuyas garantías nunca se habría autorizado el regreso. 

Pero....¿cuál ha sido el papel de España?. Una vez más el gobierno de Zapatero nos ha sonrojado a todos los españoles. Aparte de los errores cometidos desde el principio al permitir la llegada de Aminatu a territorio español, toda la actuación diplomática posterior ha estado presidida por la torpeza y el fracaso más rotundo. Frente a Marruecos España no es capaz de ejercer presión diplomática alguna. Solo cuando Zapatero se dio cuenta de la dimensión de un problema que no era capaz de resolver, pidió ayuda internacional y fueron Francia y Estados Unidos quienes hubieron de resolvérselo. 

Hoy me limito al tema de Aminatu Haidar. En un próximo artículo examinaré la cuestión del Sahara Occidental desde el momento de la descolonización española.

Tags: Aminatu Haidar

Publicado por corremundos @ 20:58
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