Domingo, 02 de agosto de 2009
Una antiquísima tradición señala que fue el apóstol Santiago, quien tras la primera persecución en Jerusalén, en el año 36 embarca en el puerto de Jafa, arribando al de Cartagena, para iniciar la evangelización de la península.
Santa Lucía. Monumento a Santiago Apóstol por falcoba51  Aquí proclamó por vez primera en España, la doctrina de Cristo, y aquí constituyó la primera comunidad cristiana sobre suelo ibérico. Cuando parte hacia Guadix, deja al frente a su discípulo San Basilio, por tradición, segundo obispo de Cartagena, quien en al año 57 alcanzará el martirio en Peñíscola. A San Basilio sucedió San Epeneto, discípulo de San Pedro, cuyo martirio en el año 64 sería relatado en los cronicones de Flavio Dextro (siglo IV-V)

Tras un paréntesis, durante época musulmana, el Papa Inocencio IV en su Bula “Spiritus exultante” dada en Lyon el dia 31 de Julio de 1250, restaura la diócesis de Cartagena, nombrando y consagrando como Obispo a Fray Pedro Gallego. Pero en 1291 el obispo Diego Martínez Magaz en su deseo de acercarse a los poderes civiles, consigue arrancar del rey Sancho IV, una autorización de traslado de la silla episcopal a la ciudad de Murcia, sin que dicho traslado haya sido sancionado ni entonces ni nunca por el Papa. Una política de hechos consumados, que ha permanecedo inmutable a lo largo de los siglos.

Ayer sábado, tomó posesión de su cargo en la Catedral de Murcia, el nuevo Obispo  de Cartagena, José Manuel Lorca Planes. Nacido en Espinardo, a sea dentro de la demarcación territorial de la diócesis, el nuevo obispo, llega como pastor a su tierra tras haber ocupado la silla episcopal de Albarracín-Teruel. En sus primeras palabras, recurrió a un texto del Evangelio de San Juan para transmitir su mensaje pastoral: "El amor como estilo de vida nos debe caracterizar"

Sin duda el amor es y debe ser el único eje de la vida del cristiano. Desde este humilde blog, doy la bienvenida al nuevo obispo, para desearle que como ocurriera al apóstol Santiago, fundador de esta Iglesia de Cartagena, descubra y nos haga descubrir que nuestra vocación cristiana no busca una primacía personal, sino que se justifica en el servicio a los demás. Que sepa acrecentar la fe de esta comunidad cristiana, una fe viva y comprometida, que no se conforma únicamente con el legado doctrinal, sino que sea una fe inquieta, ilustrada, crítica. Que sepa descubrir a Dios allí donde otros lo perdieron, en los pobres, en los maltratados, en los inmigrantes, en los enfermos, en los parados.... Una fe que transmita la esperanza del hombre nuevo que Dios alumbra a través de Cristo resucitado.

Amén

Publicado por corremundos @ 23:41
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