Domingo, 21 de junio de 2009

En los últimos días nos llegan preocupantes noticias desde Perú. Mientras la política del gobierno de Alan García para el Amazonas, sigue impulsando una intensa extracción mineral, así como la explotación forestal y agrícola a gran escala, los grupos indígenas buscan desesperadamente proteger su hábitat. Y los enfrentamientos en Bagua los pasados días 5 y 6 de Junio han sido extremadamente violentos con decenas de muertos.
Family in canoe, Rio Yanayacu, Amazonas, Peru por Locomota - M Cooper 
Y es que más del 70% de la Amazonía peruana se encuentra a merced de la sobreexplotación comercial. Multinacionales petroleras y de hidrocarburos, como la anglo-francesa Perenco y las norteamericanas ConocoPhillips y Talisma Energy, ya han comprometido inversiones billonarias en la región. Estos sectores cuentan con un paupérrimo historial en lo que concierne a su contribución al desarrollo local y la preservación del medioambiente en países en desarrollo. Es por ello que los indígenas reclaman su derecho, reconocido internacionalmente, a ser consultados antes de la aprobación de cualquier nueva legislación que les afecte.
Family in the Amazonas jungle in Peru por treppenstufe Y aunque el Congreso de Perú acaba de derogar dos decretos de explotación denunciados por los indígenas, lo que es un importante revés para un gobierno que ha dado la espalda a su propia realidad social, lo cierto es que sigue vivo el gravísimo problema de la desforestación de la selva y la desaparición de sus ecosistemas, que es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad en este siglo XXI. Según la Fundación Rainforest, si seguimos destruyendo los bosques tropicales a la velocidad actual, en el 2060 no quedará ninguno.

La esperanza reside en la toma de conciencia universal y un radical cambio de postura por parte de las administraciones responsables, especialmente la brasileña y la peruana. En este sentido, cualquier aportación será bien recibida. Así la reciente publicación (editorial Blume) de un libro de Thomas Marent, "Selvas Tropicales", que recoge más de 500 fotografías de animales y plantas de las selvas tropicales, realizadas a lo largo de 16 años de trabajo se convierte en un grito a las conciencias.


Y por supuesto la repercusión  que tienen la concesión de acreditados premios, como el  “Fronteras del Conocimiento” de la Fundación BBVA, concedido en su apartado de Ecología y Biología a los científicos Thomas E.Lovejoy y William F. Laurance, del Instituto Smithsonian de Estados Unidos por su estudio sobre las consecuencias de la fragmentación del hábitat para la integridad de las selvas tropicales.

Thomas Loveley advierte con toda claridad: “La Amazonia está muy próxima a un punto de no retorno. La degradación del ecosistema está siendo mucho más rápida de lo previsto, aunque hay que valorar positivamente las ambiciosas iniciativas de conservación que empiezan a ponerse en marcha".

Publicado por corremundos @ 14:13
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