Viernes, 01 de mayo de 2009

Desde siempre el adjetivo “trabajador”, se ha considerado como una cualidad muy positiva en una persona. Decir “Fulano es honrado y trabajador” era lo mejor que se podía decir de alguien. Sin embargo en los últimos tiempos hemos asistido y asistimos a un cambio de mentalidad que propone el éxito económico como meta, de manera que no se trata de trabajar sino de “hacer dinero”, si es posible mucho dinero.

 

De esta manera el capitalismo financiero se ha instalado entre nosotros como un bien supremo. Así, los especuladores, los amantes del pelotazo, los grandes capitalistas son los héroes de nuestra sociedad. Y en una escala inferior todos conocemos a los que viven del “famoseo”, gentes sin oficio y sin moral social, que van de escándalo en escándalo para contarlo por dinero ante una cámara de TV.

 

Tal parecía que quienes vivíamos de un sueldo, más o menos raquítico y nos ganábamos el pan con sudor, éramos unos tontos que no sabíamos andar por la vida.

 

Pues bien han sido precisamente los especuladores quienes nos han conducido a la actual situación de crisis. En España hemos superado los cuatro millones de parados con una tasa cercana al 18% de la población activa.  Estas cifras por frías que resulten son tremebundas. Ante ello la patronal clama por viejas fórmulas como el abaratamiento del despido (¿aún pretenden despedir más gente?), congelaciones salariales y otras medidas que caen sobre los hombros de la clase trabajadora. Los sindicatos rechazan cualquier modificación de las relaciones laborales, sin aportar soluciones creativas. Los técnicos advierten de una posible quiebra del sistema de Seguridad Social. Las entidades financieras no aportan un euro. Y el gobierno de España no hace nada de nada.

 

Mal lo tenemos los trabajadores. ¿Es que no hay quien le ponga el cascabel al gato?. ¿Tan difícil resulta crear un clima de confianza y apoyo financiero a la pequeña y mediana empresa, capaz de crear empleo?. ¿Tan complicado resulta controlar los movimientos financieros y evitar el desmadre especulativo?

 

Algo tiene que cambiar. Alguien tan poco sospechoso como el Papa Juan Pablo II, advertía claramente: ““Es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático, haciendo más rígida las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros” (SRS,16).
 tractor in the hayfield por Henri Bonell 
Hemos de recuperar el concepto de trabajo como bien superior. Si miramos hacia la Biblia, vemos que Jesús no toleraba la inacción: “A ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera” (Mateo, 25,30). Y San Pablo era rotundo: “Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma”. (II Tesalonicenses 3,10).  

 

Pero respetando los derechos sociales del trabajo, y no intentando hacerle pagar los disparates de otros.


Publicado por corremundos @ 22:00
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Comentarios
Yo creo Feran que debemos recordar a este gobierno el art.35 de la Constituci?n donde nos habla del derecho y el deber al trabajo,por ellos parecen que lo han olvidado, la verdad que como esto siga asi ya no celebraremos el Dia del Trabajador.

LOLA Chica
Publicado por akira57
Viernes, 01 de mayo de 2009 | 22:57
Te envio a que visites mi blosg la direccion es.
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y si lo deseas puedes dejar un comentario, solo tienes que pinchar donde pone comententarios y cuando se te abra un ventana emergente pinchar en el circulo donde pone INVITADO.
Publicado por akira57
Viernes, 01 de mayo de 2009 | 23:01