S?bado, 25 de abril de 2009

Aunque en ocasiones la memoria humana es flaca, hay aconteceres que por su significado jamás debemos de olvidar.  De uno de ellos se han cumplido en estos días catorce años.  Fue un fatídico 16 de Abril de 1995, Domingo de Resurrección, cuando un niño de apenas unos 12 años, fue acribillado a tiros cerca de Lahore, en Pakistán. Se trataba de Iqbal Masih. Pero hagamos memoria.
iqbal masih

Iqbal Masih era el menor de los tres hijos de Ynayat Bibi, una mujer pobre y divorciada, que apenas tenía recursos. El pequeño Iqbal era conocido  por acarrear agua en pesados bidones, para sus vecinos de Haddoquey, a cambio de unas monedas. Pero el mayor de los hermanos, Aslam, hijo de un primer matrimonio de su madre, había cumplido ya 22 años, aunque permanecía soltero, pues su miserable salario en un taller de ladrillos no le permitía buscar esposa. Esto para una familia pakistaní pobre se transforma en un gran problema, que convertía en acuciante la necesidad de dinero. 

En estas condiciones el destino de Iqbal estaba marcado: la esclavitud. Hablo en realidad de lo que en Pakistán se conoce como  “paishgee”, una especie de préstamo por el que los niños quedan bajo la disciplina de un “patrón” a cambio de una cantidad de dinero que, en teoría, es devuelta a través del trabajo. En realidad caen en las redes de la más cruel usura, que refinanciará la deuda una y otra vez, perpetuando el sistema de esclavitud.

Con apenas unos seis años, o quizá alguno más si consideramos la fecha de nacimiento dada en 1983 por su madre al cura de Haddoquey, José Luis, en el bautizo de su hermana pequeña Sobya, Iqbal , por un préstamo de apenas 1.500 rupias, se empleó con Arshad Mahmood, socio de una industria de tejedores de alfombras. Con jornadas de trabajo de quince horas diarias, desnutrido y falto de la más elemental asistencia médica, Iqbal presentaba una imagen desoladora. De tanto manejar hilos y utensilios cortantes, las dos manos del niño terminaron por parecerse en pocos meses a las de un viejo labrador . Las posiciones en el trabajo le habían impedido crecer normalmente; una tos seca, provocada por la permanente inhalación del polvo de las fibras, sacudía su menudo cuerpo.

Sin embargo sacó fuerzas de flaqueza, rebelándose contra la opresión y, con la ayuda de la organización “Frente de liberación del trabajo forzado”, consiguió la libertad, convirtiéndose en un activo defensor de los derechos  humanos y en un decidido activista contra el trabajo cautivo.

Naturalmente, las fanáticas mafias islámicas de los tejedores, los hilanderos, los fabricantes de ladrillos, los granjeros, los propietarios de garajes etc. no podían consentirlo.

Por eso mataron a Iqbal Masih. Porque era pobre, porque era niño, porque creía en la justicia, en la igualdad, en la libertad, en el ser humano, en Dios. Porque denunciaba una situación absolutamente inhumana. Iqbql es un mártir como en su momento lo fueron Martin Luther King u Óscar Romero.

Pero al recordar el asesinato de Iqbal Masih debemos ser conscientes de que son millones los niños y niñas que viven la esclavitud en sus propias carnes. La esclavitud, consentida y necesitada por grandes imperios hasta hace bien poco es, junto con la guerra, la peor creación de la humanidad. Que todavía existan a día de hoy millones de niños esclavos, forzados a trabajar cuando deberían estar educándose en la escuela, demuestra lo lejos que estamos de edificar una sociedad plenamente humana y humanizadora.

Enlace para vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=VTDtWZ4Dgk0


Iqbal Masih, quienes compartimos tu misma fe, no te olvidamos.

Publicado por corremundos @ 22:06
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Comentarios
no tengo palabras para expresar tanta repulsa contra esa mafia, no hay derecho que se ensa?en con los ni?os que al fin y al cabo no tienen culpa de nada, ?se acabara el tema de la esclavitud y todo lo macabro que se cierne sobre la infancia?????
Publicado por angela.63
Domingo, 26 de abril de 2009 | 17:44
Dura historia la que hoy nos dejas, como se suele decir siempre pagan los seres mas indefensos, ojala algun dia toda esta crueldad tenga un final que no conduce a ningun sitio.

Besos con cari?o de...

LOLA Chica
Publicado por akira57
Lunes, 27 de abril de 2009 | 1:12
Hola, Fernan
No conocia esta historia en concreto. Supongo que la inconsciencia de determinadas edades... en fin.
Si conozco la costumbre en los paises musulmanes ( bueno, y no musulmanes) de cambiar ni?os por bienes para mejorar la vida de su familia.
Publicado por Kintail
Lunes, 27 de abril de 2009 | 20:20
Hola, Fernan
No conocia esta historia en concreto. Supongo que la inconsciencia de determinadas edades... en fin.
Si conozco la costumbre en los paises musulmanes ( bueno, y no musulmanes) de cambiar ni?os por bienes para mejorar la vida de su familia.
Publicado por Kintail
Lunes, 27 de abril de 2009 | 20:37
Querido amigo la maldad de algunos seres humanos no tiene limites. No merecen designarles con la palabra humano.
Besos.Llorica
Publicado por Princesabruja
Martes, 28 de abril de 2009 | 0:31