S?bado, 21 de febrero de 2009
 

Desde el principio de los tiempos el hombre ha buscado el agua para su subsistencia. Y en este sentido el aprovechamiento racional de los caudales fluviales ha sido siempre un objetivo irrenunciable. Ya los asirios en el siglo IX a,C, hicieron importantes obras de encauzamiento y canalización de los ríos Tigris y Eúfrates. Por lo que respecta a España, los  proyectos hidráulicos se remontan al siglo XVI, cuando, csentrándonos en la problemática del sureste español se pensó en un trasvase de las aguas de varios ríos afluentes del Guadalquivir (principalmente el Castril y el Guardal) hasta la cuenca del Segura, para el riego de los campos de Lorca, Totana, Murcia y Cartagena. Pero el trasvase del Tajo tal como lo conocemos hoy tiene su origen en el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 que planteaba como solución a la escasez de recursos hidráulicos en el sureste peninsular, el trasvase de agua desde la cabecera del río Tajo. Asimismo, durante aquella época también se planteó la posibilidad de realizar una gran trasvase desde la desembocadura del río Ebro. Estas ideas fueron defendidas por el entonces ministro socialista de Obras Públicas, Indalecio Prieto.
Viaducto de Entrepeñas (Guadalajara - Spain) por JoseLMC Posteriormente el proyecto fue retomado en 1966 por el gobierno del general Franco, que ejecutó las obras, comenzando a funcionar en 1979. Estos treinta años de trasvase, han supuesto un gran desarrollo del sector agrario en estas tierras.

 

Así podemos constatar claramente, que en la provincia de Almería y unido a la aplicación de avanzadas técnicas de cultivo, amplias extensiones de tierras áridas y baldías, se han convertido en fértiles huertas. Los campos de Dalías y Níjar, que parecían condenados a la cría del lagarto, han pasado de ser tierra de emigrantes a acoger la mayor densidad de inmigrantes de España, y la antaño pequeña aldea de El Ejido, cuenta hoy con más de 70.000 habitantes. Y si nos referimos a la Huerta de Murcia,  no solo constituye sin duda una de las comarcas más ubérrimas en la producción de fruta de toda España, sino que alberga su propia industria de transformación. La población de Molina de Segura alcanza los 65.000 habitantes, siendo la cuarta población de la Región, tras las históricas Murcia, Cartagena y Lorca. El Campo de Cartagena, comarca de ricas y sedientas tierras, ha conocido un insospechado desarrollo.
Campo de Cartagena por ascua de luz A los tradicionales cultivos de secano, se unen ahora otros como lechuga iceberg, coliflor, apio, bróculi, coles corazón de buey (picudas), calabacín y un largo etcétera. La población de Torre Pacheco, que supera ya los 30.000 habitantes podría experimentar un gran aumento en los próximos años. También las tierras alicantinas de la Vega Baja del Segura, han visto llegar las aguas del Trasvase del Tajo y conocen sus enormes beneficios. Este desarrollo del sector agrario ha servido en buena medida de sostén de la economía de la zona y por ende, de España. Y en estos tiempos de crisis es un seguro de actividad y mantenimiento del empleo.

 

Pues bien, la tramitación en el Congreso de los Diputados del proyecto de nuevo Estatuto de Autonomía para Castilla-La Mancha, está dejando bien a las claras la absoluta necedad de nuestros dirigentes. Si los gobiernos anteriores posibilitaron la aprobación por las Cortes de un Plan Hidrológico Nacional que avanzaba en la conexión inter-cuencas, y anunciaba un trasvase complementario desde el río Ebro. La llegada del Sr Zapatero al gobierno parece dar por concluida esta época de prosperidad. Zapatero se cisca en toda la tradición de política hidráulica de su partido, en los intereses de España como Estado, y en los agricultores del sureste, para atender a intereses electorales propios, derogando de un plumazo el mencionado Plan Hidrográfico, en lo que fue un brindis al sol, recogiendo las miopes demandas de nacionalistas periféricos y una falsa demagogia de carácter medioambiental. Porque es evidente que nadie pretende perjudicar los cauces del Ebro y el Tajo, cuya caudal ecológico habría de estar garantizado, ni los tradicionales aprovechamientos de agua de los habitantes ribereños. Pero no contento con esto Zapatero permite ahora que desde la clase política de Castilla-La Mancha se juegue ha hacer electoralismo con el agua, terminando por incluir en su proyecto de Estatuto una cláusula derogatoria del Trasvase del Tajo, sobre el que dicha Comunidad no tiene competencias.  Pero el principal partido de la oposición también tiene su parte de responsabilidad en la redacción de este Estatuto, y sus balbuceos no son de recibo.

 

Dicen que de sabios es rectificar. Pero desgraciadamente no estamos en manos de sabios. Si finalmente se comete el disparate de negar el agua al sureste español, confirmaré mi idea de que estamos gobernados por auténticos necios. Sin duda los más ineptos de la clase política española en los últimos cien años. ¡Así nos va!
Publicado por corremundos @ 13:02
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