Domingo, 30 de noviembre de 2008
Progresivo incremento del anticlericalismo en España

Curiosamente la ideología iconoclasta nació en el seno mismo del cirstianismo, cuando allá por el siglo VIII, el emperador Constantino Copronymus asumía las teologías tanto judía como islámica de considerar idólatras las imágenes sagradas. 

En respuesta a ello, el II Cocilio de Nicea (787) establece que si bien solo a Dios se debe un culto de "latría" (adoración), las imágenes pueden ser expuestas legítimamente porque el respeto que se les muestra va dirigido a la persona que representan, doctrina que reafirmaría en el siglo XVI el Concilio de Trento, tras la formulación de una nueva teología iconoclasta por Martín Lutero. Así pues para la Iglesia las imágenes son sencillamente una representación, un símbolo. 

Pero el rebrote iconoclasta del siglo XX en España tiene significación muy distinta. Ya no se trata de una consideración de idolatría, sino que se enmarca dentro de una corriente anticlerical que intenta hacer desaparecer cualquier presencia religiosa cristiana, incluso por medios violentos. La consecuencia la podemos conocer a poco que nos interesemos por la historia española de los años 30 del pasado siglo. 

La recuperación de la democracia en España, viene de la mano de la Constitución de 1978, que establece el estado aconfesional, punto sobre el que no hay discrepancia en ningún sector de la sociedad.  Pero desde entonces, y de manera progresiva, vamos asistiendo a un rebrote anticlerical e iconoclasta, que se manifiesta abiertamente en columnistas de prensa, tertulianos de radio y televisión, políticos de la izquierda radical, y algunos colectivos de distinta índole. 

Incidentes como la negativa a colocar una placa en el lugar donde se ubicaba la casa natal de Santa Maravillas de Jesús en el actual Congreso de los Diputados, o la sentencia que obliga a retirar un crucifijo de una escuela de Valladolid, no tendrían mayor importacia sino es porque responden a una creciente aversión hacia la Iglesia Católica. 

Porque los símbolos no deben ser objeto de agravio para quienes no participan de de una determinada ideología. Yo no me siento agraviado ante una media luna, ante una estrella de David, o ante cualquier otro símbolo sea hinduista, mormón o de cualquier otro credo. Y no me siento agraviado ante una mujer islámica cubierta con un velo. Esto es democracia y por tanto la convivencia de distintos símbolos merece el respeto de todos. 

Don Jose Luis es un anciano sacerdote ya jubilado, que oficiaba esta mañana la primera misa  matutina en mi Parroquia de Nª Sª del Carmen de Cartagena. Y lo decía en su homilía: "Se nos trata... ¡a coces!; sin el mínimo respeto humano....".  

En mi reciente visita a Almeria pude leer una pintada sobre los muros de un templo: "La iglesia que más ilumina, es la que arde".... ¡Sin comentarios! 

Deberíamos aprender que democracia es libertad.... y esto implica respeto hacia los demás y hacia quienes no participan de nuestras propias ideas. Todos formamos una misma sociedad y todos hemos de respetar y ser respetados


Publicado por corremundos @ 12:55
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Comentarios
Tranquilo, ?recuerdas el dicho castellano " A cada cerdo le llega su San Martin"? Pues no dudes que ellos que ahora "juzgan" , en su d?a ser?n "juzgados". Pienso que es s?lo una cortina de humo para que el pueblo no piense en la crisis. Besotes
Publicado por meme76
Domingo, 07 de diciembre de 2008 | 3:02