S?bado, 25 de octubre de 2008
En nuestro mundo desarrollado, casi lo ignoramos, pero para la mayoría de la poblacilón humana del planeta, el hambre, la diarrea y la malaria, son los mayores depredadores de la especie.
 
No es de extrañar, por tanto, que los prestiosos premios Principe de Asturias, que se entregaron ayer viernes en Oviedo, hayan reconocido los méritos de aquellas instituciones, que emplazadas en el corazón de África, son la avanzadilla en la lucha contra la enfermedad, tanto desde un punto de vista de investigación biomédica, como en atención  y tratamiento a los enfermos.
 
La malaria o paludismo representa una amenaza para casi el 40% de la población mundial. La mayoría de los casos y de los fallecimientos ocurren en el África subsahariana, donde mueren un millón de personas al año, buena parte de ellas, niños de menos de 5 años. Pero en este continente se multiplican las urgencias: agua potable, educación, alimentación..... Y es que en África una solución preventiva, tan simple como las redes mosquiteras, que apenas cuestan unos pocos euros, son inasequibles para la mayor parte de los ciudadanos.
 
Y aunque para la mayoría de los ciudadanos los Premios Príncipe de Asturias de este año han sido para Rafael Nadal (deporte) o Inngrid Betancourt (concordia), estos menos conocidos mediáticamente, premios de cooperación internacional tienen un valor singular. Hagamos breve indicación de las instituciones que han recibido el premio:
 
El Ifakara Health Institute (Instituto de Salud de Ifakara), de Tanzania, está en funcionamiento desde 1956. Entre sus logros significativos de los últimos años se encuentran los resultados del tratamiento intermitente preventivo de malaria en niños (IPTi, por sus siglas en inglés). Estos reflejaron que la droga antimalaria SP proporcionada durante la inmunización reduce los episodios clínicos un 60%, la anemia severa un 50% y las hospitalizaciones un 30%. Dirigido actualmente por el doctor Hassan Mshinda.
 
The Malaria Research and Training Center (Centro de Investigación y Formación de la Malaria), de Mali, creado en 1989, y dirigido por el doctor Ogobara Doumbo. Desarrolla el programa de ensayos de vacunas que lleva a cabo en colaboración con la Unidad de Desarrollo de la Vacuna de la Malaria del Laboratorio de Enfermedades Parasitarias de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Asimismo es pionero en el desarrollo de tecnologías para detectar la presencia de parásitos resistentes a partir de una simple gota de sangre en papel de filtro, lo que permite luchar contra la resistencia de la malaria a determinadas drogas. 
 
El Kintampo Health Research Centre (Centro de Investigación en Salud de Kintampo), de Ghana, establecido como uno de los tres centros de investigación del Servicio de Salud de Ghana en 1994. Dirigido por el epidemiólogo Seth Owusu-Agyei, está probando la vacuna contra la malaria denominada RTS,S. 
 
El Centro de Investigação em Saúde de Manhiça (Centro de Investigación en Salud de Manhiça), de Mozambique, fue creado en 1996 por el doctor español Pedro Alonso, que lo codirige actualmente con su esposa Clara Menéndez. Los principales campos de actuación de este instituto son Tanzania y Mozambique y sus investigaciones se centran en combatir enfermedades relacionadas con la pobreza y la formación del capital humano en los países de baja renta, para reducir la morbilidad y la mortalidad en niños y mujeres embarazadas. Desde Manhiça, Pedro Alonso ha demostrado que el producto candidato a vacuna contra la malaria denominado RTSS/ASO2A protege a un porcentaje significativo de niños contra episodios leves de la enfermedad, nuevas infecciones y formas severas de la malaria, durante un período de al menos seis meses. Este ensayo clínico llevado a cabo en Mozambique es el mayor que se ha realizado hasta el momento en África y cuenta con la aportación económica de la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Fundación Bill y Melinda Gates, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2006, a la que el inversor y filántropo estadounidense Warren Buffet donó 30.000 millones de dólares en acciones en 2006.
 
La africanización del CISM está a punto de completarse. Ariel Nhacolo ya es el coordinador, Jacinto Chilengue el administrador general y, en los próximos meses, Eusebio Macete, médico investigador formado en Barcelona, relevará a Pedro Alonso como director
 
Pedro Alonso, que compagina sus funciones en este centro con su cargo de profesor del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona y titular de la Cátedra UNESCO de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en dicha universidad, comentó al llegar a Oviedo: «La malaria es el paradigma de las enfermedades relacionadas con la pobreza: una enfermedad que no sólo es consecuencia de la pobreza, sino también causa de pobreza».
 
Tras la celebración de la primera Jornada Mundial contra la Malaria, el 25 de abril de 2008, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, abandera una campaña informativa para reforzar el objetivo de vencer a la enfermedad en el continente africano antes del final de 2010, y tratar de erradicarla como se propone la OMS, antes de cincuenta años.

La creciente concienciación del mundo desarrollado, que se convierte en financiación para la investigación, abre, pues, un periodo de esperanza en la lucha contra esta enfermedad.

Tags: malaria

Publicado por corremundos @ 19:32
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