S?bado, 18 de octubre de 2008

INVITACION A LA REFLEXIÓN 

Ocurrió un 12 de Febrero de 2005, en Anapú, una aldea perdida del Estado brasileño de Pará. En su diario caminar por los senderos de la selva amazónica la hermana Dorothy Stang fue asaltada por unos pistoleros, sicarios del hacendado maderero Vitalmiro de Moura. Se limitó a alzar el brazo mostrando su ejemplar de la Biblia, antes de recibir seis tiros del calibre 38, que la dejaron muerta sobre un charco de sangre. 

Dorothy Stang nació Dayton (Ohio) en 1932, en el seno de una familia acomodada. En 1948 ingresa en la Orden de las hermanas de Notre Dame de Namur, congregación de origen francés, que defiende un ideario de desarrollo y justicia, a través de sus misiones en todas partes del mundo. Llega a Brasil en 1966, pero no fue hasta 1970 cuando llega al Estado de Pará y toma contacto con su fuerte realidad. Rico en bosques de caoba, cedro o jotabá, maderas que alcanzan un alto precio en el mercado negro, despierta la ambición de los hacendados de la madera, quienes no tienen escrúpulos en escriturar amplias extensiones a su nombre, presionando sobre la población indígena y campesina, a la que llegan incluso a eliminar físicamente, mientras tradicionalmente la policía mira hacia otra parte, cuando no es cómplice de los atropellos.

Dorothy Stang va paulatinamente tomando conciencia y adoptando una postura en defensa de los derechos de los más débiles. Durante todos estos años fundó 22 escuelas y un centro de formación del profesorado, pero su mayor dedicación y su idea más ambiciosa fue el Proyecto "Esperanza", basado en el desarrollo sostenible, pretende distribuir 130.000 hectáreas entre 600 familias campesinas. Las numerosas amenenazas que recibe no arrugan su determinación. 

En su funeral el párroco de Anapú, José López de Sousa, diría: "Trabajar por la justicia y por los empobrecidos de la Tierra, suele costar muy caro". Hoy el sepulcro de madera y cemento de la hermana Dorothy, es cuidado por los campesinos, que lo rodean de flores y velas encendidas, y con los murmullos apenas audibles de sus rezos rompen el impresionante silencio de la selva del Amazonas. 

Traigo hoy hasta mi blog el recuerdo de la figura de Dorothy Stang, por celebrarse mañana la jornada del DOMUND, momento propicio para que reflexionemos hasta donde llega nuesro compromiso con la justicia, los derechos humanos y los pobres de la Tierra.


Publicado por corremundos @ 19:44
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
RebotadoRebotadoRebotado
Publicado por Sh0nty
Martes, 09 de diciembre de 2008 | 2:05
Hola mi Querido Tio Fernan

Como estas ?

Tengo tiempo que no te visito...
espero hoy pasar y dejarte mi
saludo cari?oso.

Tio estuve apreciando la vida

de Dorothy Stang, maginifica

mujer comprometida con la
craci?n de Dios.
Publicado por Sh0nty
Martes, 09 de diciembre de 2008 | 2:09