Domingo, 11 de mayo de 2008

Birmania en la conciencia universal

 

La mayoría de los españoles no somos capaces de ubicar con seguridad sobre un mapa de Asia a Birmania. Y es que hablamos de una zona del planeta, que está prácticamente en las antípodas. Birmania, cuyo nombre oficial en la actualidad es Myanmar, es un país abierto al Golfo de Bengala, extendiéndose desde las estribaciones del Himalaya hasta la península de Malaca, y que cuenta con cincuenta y tres millones de habitantes.

 

Antiguo protectorado británico, obtiene la independencia en 1948. Es gobernada por un régimen militar desde 1962. Las revueltas de 1988 provocaron el golpe de estado del general Saw Mahung. Las posteriores elecciones de 1990 dieron la victoria a Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991 e hija del prohombre de la independencia, el general Aung San. Pero la Junta Militar no aceptó su derrota en las urnas y desde entonces Aung San Suu Kyi, ha estado sometida a continuos arrestos y permanente vigilancia. Con todo esto quiero indicar, que estamos ante un régimen militar de carácter dictatorial, que precisamente ayer sábado celebró un referéndum para aprobar una nueva constitución que de hecho, le perpetúa en el poder, como denuncia la oposición.

 

Pues bien, el pasado domingo Birmania sufrió un nuevo desastre natural. El paso del ciclón Nargis, ha ocasionado un desastre humano de dimensiones enormes. Se habla de 100.000 muertos y cerca de 2.000.000 de damnificados. Y cuando la comunidad internacional intenta hacer llegar ayuda, es el gobierno del propio régimen militar quien, temeroso de perder el control, ha puesto trabas tanto para la llegada de material, como para la entrada de cooperantes. Y es que para ellos, el poder está por encima del dolor humano.

 

Pero no estoy escribiendo sobre lo que quería escribir, que es la concienciación de la ciudadanía occidental, ante estos desastres humanitarios en zonas tan alejadas del planeta. Y es que el hombre, durante milenios, solo se veía afectado por los desastres de su entorno cercano (guerras, epidemias, terremotos, hambrunas etc.). Pero en nuestro tiempo, el mundo es una aldea y no podemos volver la cara ante un desastre en ningún lugar del mundo. Organizaciones como Amnesty International,  Save The Children, Greenpeace, y otras muchas se han convertido en la conciencia del mundo. Con todo hay quienes se amparan en un “no está en mi mano, yo no puedo solucionar nada” para justificar su inacción. Pero echando mano del refrán “un grano no hace granero, pero ayuda al compañero” todos estamos en la obligación de sumar nuestra voz, para exigir las políticas internacionales conducentes a salvaguardar al ser humano allá donde sea necesario.

 

Birmania que ya sufrió las consecuencias del terrible Tsunami de 26 de diciembre de 2004, y que vivió el pasado año las revueltas de la denominada “Revolución del Azafrán” aplastada por los militares, vive en estos momentos una gran tragedia humana, ante la que nadie puede volver la espalda o hacerse el ignorante.


Tags: Birmania

Publicado por corremundos @ 13:10
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