S?bado, 03 de mayo de 2008

Estudiantes: Quenobajamos.com

 

Siempre me gustó el deporte. Preferentemente a nivel practicante, pero también como seguidor. Y aunque el baloncesto no es mi deporte favorito, no por ello dejo de reconocerle sus virtudes, no solo en su práctica sino desde el punto de vista espectáculo, con una belleza técnica difícil de igualar.

 

Y en este deporte hay un equipo singular. Un equipo que fundara allá  por al año 1948 un catedrático del Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, llamado Antonio Magariños. Un equipo de patio de colegio, que desde que se creara la liga de baloncesto en 1957, ha militado siempre en la máxima categoría nacional, hoy liga ACB. Hablo, por supuesto, del Club Baloncesto Estudiantes.

 

En contraposición a su poderoso y millonario vecino, el Real Madrid, el “estu” ha marcado historia con la modestia por bandera, cuidando al máximo las bases, y sacando infinidad de grandes jugadores de la cantera. ¿Quién no recuerda a jugadores como Fernando Martín, Alberto Herreros, Carlos Jiménez, Felipe Reyes, Sergio Rodríguez, Antonio Diaz-Miguel, Aito García Reneses, Jesús Codina, Vicente Ramos, Juan Antonio Martínez Arroyo,  Gonzalo Sagi-Vela, Vicente Gil o Nacho Azofra entre otros muchos?

 

Hoy en día con el baloncesto de élite total y absolutamente profesionalizado, el club está organizado en una Sociedad Anónima Deportiva (SAD) que se ocupa del equipo en liga ACB, el Club propiamente dicho, que se ocupa de la cantera con multitud de equipos y actividades deportivas y una Fundación.

 

Mención aparte merecen sus seguidores. La conocida “demencia”, siempre fue un chorro de aire fresco dentro de las hinchadas deportivas. Por su incombustible juventud, por su medido descaro, por su gritos irónicos, por su incondicional apoyo. Una afición que podrá haber causado quebraderos de cabeza al ayuntamiento por cortar el tráfico en la plaza de los delfines, pero jamás ha protagonizado episodios violentos o puramente reprobables.

 

Una afición que antepone el juego y el divertimento al resultado deportivo. No están repletas las vitrinas de Estudiantes. Sus máximos trofeos son tres títulos de campeón de Copa en los años 1963, 1992 y 2000.

 

Pero este año el “estu” no ha tenido buenos resultados deportivos y ha llegado a la recta final del campeonato con el peligro real del descenso de categoría. El partido en Granada de la jornada 32, reunía caracteres de drama. Una derrota era el final. Y el equipo respondió. La victoria por 14 puntos (69-83), puso a funcionar todas las calculadoras y pasó la presión al equipo granadino.

 

Y el pasado miércoles, hube de sentarme frente a la “tele”, para vivir el partido frente a Menorca en el Madrid Arena (ahora con nombre de patrocinador telefónico). Las gradas a reventar con una “demencia” entregada. Muchos viejos aficionados se tiñeron las canas y se  enfundaron la camiseta con frase “Que no descendemos”. Sin embargo el partido se puso cuesta arriba. Los baleares, que sin duda están haciendo bien las cosas, no iban a dejarse a ganar. Y se fueron en el marcador desde el inicio. Pero Estudiantes no tiró la toalla, y punto a punto fue acercándose, hasta llegar a un minuto final de infarto. Y mientras el balear Moss, erraba sus lanzamientos de tiros libres, los “colegiales” Pietrus y Sergio Sánchez no fallaron, colocando a su equipo dos puntos arriba, pero Menorca dispuso de la última jugada de ataque. En el último segundo, Ivanov lanza de tres. Los corazones de los aficionados se pararon por décimas de segundo. El lanzamiento no entró y el marcador 80-78, permite a Estudiantes depender de si mismo, ante la última jornada en que habrá de visitar León.

 

“¡Que salgan los toreros!” gritaba la entusiasmada “demencia”, a quien empiezan a salirle las cuentas.

 

No está dicha la última palabra, pero la esperanza es total, pues están en juego 60 años de historia y toda una filosofía del deporte.

 

Estoy expectante ante este final.


Tags: Deportes

Publicado por corremundos @ 14:03
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios