Domingo, 27 de abril de 2008

Slow life

 

Hoy puede parecer extraño, pero mi plato favorito siempre fue el cocido. Un plato cuyo único secreto consiste en su cocción a fuego lento, que posibilita que sus carnes grasas desprendan todo  ese sabor maravilloso sobre el caldo en que se sirve la sopa.

 

En 1989, cuando la firma Mc´Donalds abrió un restaurante en la “Piazza de Spagna” de Roma, Carlo Petrini, periodista y sociólogo, se rebeló contra lo que eso significaba y fundó una asociación llamada “Slow food”.

 

Y es que en la vida las prisas siempre fueron malas consejeras. La dinámica actual parece imponer un modelo basado en el “time is money”, y esa máxima sobrepasa la esfera laboral y entra en la vida de las personas de manera que vivimos de manera excesivamente acelerada incluso en nuestra vida familiar y de relación.

 

Y cuando se vive aceleradamente es muy difícil disfrutar de aspectos tan sencillos como la lectura de una poesía o la audición de una buena música. O el caminar por el campo disfrutando del paisaje, de las distintas especies de flora y fauna que avistamos, de sonidos y olores característicos. O sentarte en el cantil de un puerto echando unas carnadas al agua para esperar con paciencia que piquen los peces. O disfruta de una terraza en un parque,donde tomar un refrigerio, mientras observas el pasar de guapas mujeres.

 

Quienes me conocen saben que no llevo reloj. Y tengo varios, algunos realmente buenos, pero prefiero no vivir esclavo del tiempo. Quizá por ello no suelo llegar tarde a ningún sitio. Las prisas no solo no sirven para cocinar bien, tampoco para trabajar, para charlar, para viajar, para rezar, para hacer el amor.............

 

En realidad la filosofía de “Slow food” va más allá de la simple oposición al “fast food”, pues lo que en realidad combate es el “fast life”. Esta asociación que reune a cerca de 80.000 miembros en todo el mundo, considera que una buena comida no solo es una buena ocasión para saborear cada alimento o paladear un buen vino, sino para compartir un tiempo de agradable compañía.

 

Termino con un poema de Mario Benedetti titulado “Lento, pero viene”, que ilustra perfectamente esta idea

 

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme

demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada

iluminando viene
las últimas ventanas

lento pero viene
las últimas ventanas

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con ángeles maltrechos
y fieles golondrinas

despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos

los recuerdos yacentes
y los recién nacidos

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días

con una estrella pobre
sin nombre todavía

lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene


Tags: filosofía

Publicado por corremundos @ 23:01
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