S?bado, 26 de abril de 2008

 

Hay algo que no me encaja y no alcanzo a comprender

 

 

Acabo de leer la información dada por la vicepresidenta del Gobierno de España, Mª Teresa Fernández de la Vega, anunciando la liberación del pesquero "Playa de Bakio", tras pagar a los piratas un rescate de 1.200.000 $.

 

Estamos ante una noticia con varias lecturas. Porque es cierto que por encima de cualquier otra consideración, estaba la salvaguarda de la integridad de los 26 tripulantes. Y en este sentido hemos de contentarnos. Pero sin duda nos queda a todos un regusto amargo, mientras se nos dice que la fragata “Méndez Núñez” tiene la misión de “escoltar” el pesquero a puerto. Hay algo que no encaja, y no alcanzo a comprender.  ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, un barco pirata pueda apresar a una embarcación  de un país perteneciente a la Comunidad Europea, y tras una semana de agitación diplomática, cobre el rescate y se marche de rositas……. ¡hasta la próxima!?

 

¿Hubiese sido de la misma manera si el pesquero en vez de ser español, fuese de nacionalidad británica, francesa o alemana? No pretendo analizar nuestra política diplomática, pero en verdad me parece que el peso internacional del gobierno Zapatero es para echarnos a llorar. El ministro Maratinos me produce auténtica pena, siempre tratando de estrechar alguna mano amiga, aunque sea del país más pobre del mundo. Y no encuentra a nadie.

 

Pero hablábamos de los piratas. Existieron desde tiempos inmemoriales, como aquel Plutarco de Samos, que en el siglo VI a.J. saqueó las costas de Asia Menor y llegó a reunir una flota de unos 100 barcos. También los españoles sabemos por la historia, el peligro del corsario inglés en el Caribe o de las incursiones berberiscas en nuestras costas mediterráneas. Pero entonces nuestros gobernantes reaccionaban y planeaban estrategias que condujeron por ejemplo a potenciación de las naves que hacían la ruta americana o las fortificaciones costeras, como la impresionante de Cartagena de Indias obra del arquitecto Juan de Herrera. En el Mediterráneo se culminó la toma de Túnez, de Argel o de Orán en distintos momentos.

 

Y si en la mar eran los piratas en tierra eran los bandoleros. Ya las Cortes de Madrigal en el siglo XV, aprobaban la “Santa Hermandad”, grupos armados pagados por los concejos, que tenía antecedentes desde el siglo XI. El bandolerismo resurge con fuerza en los siglos XVIII y XIX, y en la memoria popular perviven nombres como El Tempranillo, Juan Palomo, los siete niños de Écija, Luis Candelas ….. Pero frente a ello en 1844 se crea la Guardia Civil, que Narváez confía al Duque de Ahumada, quien conociendo los sistemas de la Gendarmería en Francia o los Mossos de Escuadra en Cataluña, imprime al cuerpo un sello especial de disciplina y sacrificio que le harían especialmente eficaz en sus misiones.

 

Todo menos mostrar autosatisfacción por ver como los piratas, después de conseguir los dineros, se van a casita a disfrutarlos con la parienta y el próximo día ya saldrán de nuevo para intentar localizar algún otro pesquero español indefenso.

 

Estamos en el siglo XXI y de verdad, hay algo que no me encaja y no alcanzo a comprender


Tags: Actualidad

Publicado por corremundos @ 22:47
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