S?bado, 29 de marzo de 2008

Poema de Abelardo Alcoba Fernández, dedicado a la memoria de su padre


TRISTEZAS

 

 

Aquella vida

se hallaba ya muy cerca

del fin de su jornada

 

Sentado el pobre viejo

inclina sobre su pecho

su cabecita blanca.

 

Sus ojos se han cerrado

que ya para otro mundo

se guardan sus miradas.

 

Y aunque percibe claro

los más lejanos ruidos

las más quedas palabras

 

Por su dolor rendido

ni abrir quiere los ojos

ni atiende a quien le habla.

 

¿No ves quien ha venido,

padre?

¿No sabes quien te abraza?

 

Y un nombre pronunciaron

que tal vez del anciano

debió llegar al alma

 

Cuando en aquel momento

alzó lleno de vida

su frente iluminada

 

Abrió como dos templos

aquellos ojos negros

los ojos de su casta.

 

Y preguntó anhelante

con el marcado acento

de aquella tierra hidalga

 

¿Pero es que él ha venido?.

Y del piadoso engaño

al darse cuenta clara

 

Volvió a cerrar los ojos

inclinando sobre su pecho

su cabecita blanca.

 

-------------

 

Y este relato triste

que ahoga los sollozos

entre un caudal de lágrimas

 

Causó tal amargura

llevó tan honda pena

al fondo de mi alma

 

Que junto en mi memoria

ha de vivir conmigo

hasta que el Cielo plazca

 

Y como aquella vida,

también mi vida llegue

al fin de su jornada


Tags: Poesía

Publicado por corremundos @ 20:19
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
no sab?a que tu abuelo escribiera tan bien.

Besos.Gui?o
Publicado por meme76
Martes, 09 de diciembre de 2008 | 23:49

me gusto un monton

Publicado por brebis2274
Domingo, 03 de agosto de 2014 | 18:31