Domingo, 05 de junio de 2011

Cuando tanto se habla, de forma muchas veces?arbitraria, de ?memoria hist?rica?, bien est? rescatar del olvido secular una figura que en su tiempo fue adalid de la justicia y los derechos del hombre: Juan de Palafox y Mendoza?

Nacido en la villa navarra de Fitero en el a?o 1600, curs? estudios universitarios en Huesca, Alcal? y Salamanca, entr? al servicio de la Monarqu?a en 1626 y en 1629 se orden? sacerdote. Constituye un personaje rico y polifac?tico, donde se re?nen el hombre de Iglesia, el pol?tico, el escritor, el poeta, el editor, el reformador, ?el mecenas de las artes y la m?sica, el legislador y el hombre de profunda fe y?espiritualidad.

En 1639 fue nombrado obispo de Puebla de los ?ngeles, en M?xico (la Nueva Espa?a). All? se convirti? en el informador de confianza del rey, con el cargo de ?visitador? para luchar contra la corrupci?n. Incluso ejerci? provisionalmente como Virrey y Capit?n General en 1642.

Pero si traigo hoy la figura de Juan de Palafox a este blog, es porque siendo un escrupuloso defensor de la justicia, ?justicia torcida no es justicia?, abraz? con decisi?n la causa de la defensa de la dignidad de los ind?genas.

Seguidor en cierta medida de te?ricos a favor de los ind?genas, como los frailes Bartolom? de las Casas, Domingo de Soto y Fran?cisco de Vitoria, quiso que la sociedad respetara a los indios ?porque eran personas justas y rectas y no porque les tuviesen miedo?. Prohibi? claramente cualquier m?todo de conversi?n que no fuera la palabra y la persuasi?n.? En 1650 escribi? ?De la naturaleza y virtudes del indio?, un texto equilibrado que defiende a los nativos americanos sin caer en el mito del ?buen salvaje?. Postul? para ellos educaci?n y derechos laborales. Reclam? que los patronos les proporcionaran carne para comer. Pele? para que no trabajaran m?s tiempo del necesario e incluso propuso que los indios tuviesen una hamaca para descansar y m?s tiempo de vacaciones.

Su determinaci?n para implantar los decretos del Concilio de Trento, le vali? un enfrentamiento con el clero regular, especialmente la Compa??a de Jes?s. Presiones de estos en la Corte, le obligaron a volver a Espa?a en 1649, donde fue obispo de Osma hasta su muerte, en olor de santidad, diez a?os despu?s.

Hoy, 5 de Junio de 2011, la Catedral de Burgo de Osma ha vivido el acto solemne de la beatificaci?n de Juan de Palafox y Mendoza, presidida por el delegado papal, Cardenal ?ngelo Amato, quien ha comparado la situaci?n de los indios entonces, ?con la de los emigrantes en nuestros d?as. Un punto para la reflexi?n.


Publicado por corremundos @ 14:10
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